martes, 3 de marzo de 2009

Sociedades de desarrollo industrial y autonomías

Sociedades de desarrollo industrial y autonomías
JAVIER LASARTE 31/05/1983

Las Sociedades de Desarrollo Industrial (SODI) se configuraron como sociedades anónimas, y su creacion se encomendó al Instituto Nacional de Industria (INI), obligado a asumir como mínimo el 51% de su capital social. Junto al INI, suscribieron acciones las cajas de ahorro y, en algún caso, instituciones financieras privadas, así como las diputaciones provinciales. Dadas las fechas de su constitución, en su casi totalidad anteriores a 1981, las comunidades autónomas no participan actualmente en el capital social, con la excepción de Sodical (de Castilla-León), pues el Consejo General de esta comunidad ha asumido un paquete simbólico de títulos correspondientes al 1% del capital. El autor expone el papel que puede corresponder a estas sociedades en el desarrollo regional y en relación con el INI.

Esto quiere decir que, conforme a las reglas de la sociedad anónima, las comunidades no controlan las SODI y permanecen ajenas a sus actuaciones, llegándose así al paradójico resultado de que las únicas empresas estatales de ámbito y vocación regional, existentes en el complejo panorama de la empresa pública, operán jurídicamente al margen de los entes regionales que, entre sus competencias, en teoría numerosas, deben ocuparse del desarrollo de su respectivo territorio y tienen reconocida la posibilidad de creación de un sector público regional.Ello ha originado que algunas comunidades hayan reivindicado la transferencia de las SODI. Desde que se aprobó el título VIII de la Constitución, en la literatura sobre las sociedades de desarrollo y en los documentos oficiales se habla de la conveniencia de que los entes regionales estén presentes en ellas. Pero este tipo de afirmación parte normalmente del supuesto de que los entes territoriales participen minoritariarqente en el capital social, conservando el Instituto la mayoría. La posición no es tan abierta cuando se plantea la transferencia del paquete mayoritario y la consiguiente desarticulación de este grupo de empresas del holding estatal, dentro del cual parecía predominar la opinión, al menos hasta fecha reciente, de que era preferible que las SODI continuasen como empresas vinculadas al.Instituto, distinguiendo entre el plano de la dirección política, en el que se reconoce la necesidad de la presencia de las comunidades, y el plano de la gestión empresarial. Continuar con las noticias